@jhcastelano
Es el autor de “El mundo de
Sofía”, novela filosófica de nuestros días, el noruego Jostein Gaarder, quien,
en sus últimas cavilaciones toma prestada aquella máxima de que “somos polvo de
las estrellas”, aludiendo a nuestra pertenencia y nuestra situación en el
universo, según los conceptos de la ciencia ultramoderna, pues, según ésta, no
somos casi nada respecto de la vastedad del espacio físico allende las
estrellas, las galaxias y el infinito. Somos una muy minúscula parte en el
inmenso teatro. Somos una mínima partícula en el macrocosmos.
Nos damos mucha importancia
con nuestras intrigas, nuestras ocupaciones o nuestras preocupaciones. Tratamos
de construir o de vivir agarrándonos a la vida, perpetuándonos en el ser con nuestra
conciencia. Y así nos empeñamos en conseguir algo para sentirlo nuestro o para
acoplarnos a ello. Y, sin embargo, todo eso es la nada, si de repente nos
viéramos ante nuestro destino final, ante nuestro último aliento, porque no
sabemos cuándo puede ocurrir. De ahí que esa nada nos asuste, de ahí que tomar
conciencia de nuestra precariedad también forme parte de nuestro sino.
Ningún Phármakos
nos consuela. Ni el soma soñado por los moradores de “Un mundo feliz”, de
Aldous Huxley, traducido en tantas y tan vanas actividades y/o sustancias que
nos podrían enajenar para evadirnos de nuestra cruda realidad. Incluso el pensamiento
irremediable del fin y el miedo a la nada nos sobrepasan y nos aturden con
frecuencia. Quien no ha pensado nunca estas cuestiones es, según Pascal, por lo
menos, sospechoso, inconcebible.
Jesús nos trae, empero, una oportunidad para
actualizar y vivir la Pascua como algo vigente y de reconocer sus llagas y su
sangre, como nos lo dice el Papa en su mensaje para la cuaresma de este año, a
través de los rostros sufrientes de los desplazados o los descartados por esta
sociedad voraz e insensible.
Hay dos dimensiones en las que
podemos asumir la Palabra de este día, tanto para darnos cuenta de que ha
llegado el momento de la conversión, pues pecadores somos, tal como lo enunciael salmo 50, como para poner en práctica una suerte de ascesis, de vida
interior, de exigencia, de autodominio y, sobre todo, de cultivo del espíritu.
Una dimensión es la personal, precisamente, la que nos interpela hacia nuestra
interioridad, la que nos llama a no dejarnos vencer, a preparar el camino de
nuestra particular pascua. La otra dimensión es la del mundo que nos espera y de
algún modo nos pide una respuesta, un compromiso. No podemos vivir solamente viéndonoslas
con nosotros mismos solamente, ni empeñados en esa cacofónica palabra de la “praxis”.
No todo es la búsqueda de la justicia social o comunitaria. No todo es,
tampoco, el egoísmo latente detrás de la disciplina espiritual. Hay que saber dar
equilibrio. Esa tarea puede ser un afán pendiente en esta cuaresma que
iniciamos. Más nos vale brillar, aun si somos humilde polvo.
JHC
En audio, dos opciones:
Me parece muy interesante el texto, pues me agradó y abrió los ojos la manera en que nos dice qué somos y sobre todo la explicación en el contexto religioso y católico.
ResponderEliminarPienso que para vivir la pascua y en este caso la cuaresma tiene su chiste y su manera de hacerlo de manera adecuada, plena y con alegría.
-Arantza Jimena García Romero
Pues yo creo que stop mis deja con una muy amplia reflexión ya que pues polvo somos y en polvo nos convertiremos y como bien dice el texto: más vale brillar aún si somos humilde polvo
ResponderEliminarEl texto es de gran interés porque recalca que no debemos de ser egoistas, porque de alguna forma necesitamos del apoyo de otras personas. También fue de gran interés.
ResponderEliminar-Fabiola Betsabé Anaya Andrade.
Me pare una reflexión muy interesante, ya que nos invita a reflexionar y nos explica la postura científica relacionada con la religiosa
ResponderEliminar-Ian Vázquez Romano
Me gusto el texto puesto que básicamente explica la vida de una manera compleja pero clara, mezclando una reflexión religiosa y filosófica, donde resalta el apoyo de los demás.
ResponderEliminar- Belinda Salamanca Carrasco
Esta reflexión me pareció bastante interesante, debido a que nos explica nuestra existencia de una forma filosófica y científica que implica el pensamiento racional; y a la vez religiosa para alcanzar el equilibrio en estos tiempos de pascua.
ResponderEliminarSe menciona que solo somos una pequeña partícula de polvo de estrella en el universo, que si los pensamos significa que somos nada... Sin embargo, aun siendo nada debemos de brillar.
Pienso que fue un texto muy interesante ya que nos ayuda a reflexionar sobre lo que realmente somos, y como es que tenemos que vivir, pues tenemos que brillar y dejar una huella aunque solo seamos una pizca de polvo
ResponderEliminar-Daniela Carro R.
Este texto me parece una manera de hacernos reflexionar sobre que es lo que somos, nos hace entender que somos solo una pequeña parte del universo, necesitamos encontrar un equilibrio en nuestras vidas.
ResponderEliminarFue un texto que me hizo reflexionar mucho, pienso que no hay hacer sentir mal a otras personas porque no somos inferiores a ellas . Todos tenemos demasiados errores, y somos pecadores. Hay que saber tener un equilibrio acerca de las acciones buenas y malas que realizamos, tomando conciencia.
ResponderEliminar-Jovana Ixtlapale de Jesús.
Al inicio menciona una idea que en variadas ocasiones me la he planteado, me agrada la ultima frase de "Más nos vale brillar, aún si somos humilde polvo" la interpreto de 2 maneras: por una parte nos podría estar hablando sobre ser humildes como persona ya que no cualquiera puede llegar a serlo, y lo segundo es que apesar de no ser reconocidos en la vida, si realizamos las cosas con pasión poco a poco el éxito estará llegando a nosotros sin forzarlo ni encerrarlo. Todo a su debido tiempo
ResponderEliminar---Melanie Tuxpan
Me pareció una lectura muy interesante porque hace una relación de lo científico y lo religioso, también nos dice que debe existir cierto equilibrio sobre nuestros intereses, ya que es un factor importante sobre cuaresma.
ResponderEliminar-Aldo Ixtlapale-
Este texto me parece muy interesante ya que habla sobre el equilibrio que tiene que tener la religión y la tecnología, y más que nada lo que más me interesa es que dice que hagamos una pequeña parte del universo somos muy importante y la verdad es que me gusta mucho acerca de la cuaresma y todo lo que se vive en esa celebración.
ResponderEliminar-Alejandra Moreno Mendoza-
Considero que se ha devaluado el concepto de nustro origen, muchos pueden pensar que el dicho "somos polvo de estrellas" es poca cosa, cuando en realidad te muestra que eres más de lo que piensas y considerarte de algún modo importante.
ResponderEliminarby ENYA MENDOZA
Me parece interesante la forma en que se habla y resume la frase "somos polvo" como seres humanos no somos nada a comparación del universo pero nos damos cierta importancia y llegamos a ser egoístas cuando solo somos polvo.
ResponderEliminar-Ana Paola Meneses-
Se me hizo un texto bastante interesante, puesto que nos pone a pensar si de verdad estamos aquí por una razón más grande que simplemente el hecho de existir, de la misma forma cuando nos hacemos conscientes que estamos aquí es cuando nuestra realidad se transforma y nos convertimos en algo más grande, siempre sabiendo que no somos nada a lado de la grandeza de Dios y del universo.
ResponderEliminar-Grecia Torres Guevara
Bueno es algo en lo que me hizo reflexionar y tomarlas en cuento por que en lo que nosotros somo o como nos consideramos que somos todas las personas tenemos errores, cometemos pecados y no sabemos cuando lo hacemos pero así es la realidad.
ResponderEliminarSHARI GALILEA
Este artículo es muy interesante, nos muestra que muchas veces las personas no nos damos cuenta de que somos una parte demasiado pequeña del universo y se puede llegar a ser un tanto egocéntricos con eso.
ResponderEliminarOdette Solís Martínez
Me agradó la explicación de el equilibrio que debe existir el pensamiento científico y religioso
ResponderEliminarEs interesante el analizar sobre la vida y aún siendo partículas minusculas me llama la atención lo que dice que somos olivo de las estrellas y que más vale brillar aún siendo humilde polvo
ResponderEliminarMe gusto mucho como inicio el texto ademas que tiene razón no valoramos ni disfrutamos lo que tenemos y nos sentimos que somos lo mejor cuando apenas somos una pequeñísima parte de todo lo que hay.
ResponderEliminarCAROLINA TORRES HUERTA.
Muchas veces en nuestra vida creemos que nuestras preocupaciones, ocupaciones, las cosas materiales que queremos obtener son las que deben tener nuestra atención para conseguir sentirnos bien con nosotros mismos; sin embargo nos olvidamos que somos simple “polvo” (nada) sin ayuda y sentido hacia Dios, pero es tan bueno que con la Pascua nos da la oportunidad y los momento oportunos para la conversión y para tomar consciencia de lo divino preparándonos al camino y encuentro con Dios.
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