domingo, 9 de diciembre de 2012

Oración para el Adviento


Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.

Por doquiera cunde el frío
de las vanas relaciones.
Hay desdén, dolor, hastío,
diferencias, agresiones.
Oye nuestras oraciones
de esperanza verdadera.
Ven, Señor, que se te espera.

Estos tiempos de vacío,
desprovistos de ilusiones,
son momentos del impío,
caos, miedo, perdiciones.
Mándanos tus bendiciones
a esta tierra lastimera.
Ven, Señor, que se te espera.

Cuando todo está sombrío,
y no existen condiciones
para más que desvarío,
mezquindades, ambiciones,
en Ti tendremos opciones
de una eterna primavera.
Ven, Señor, que se te espera.

Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.

Que se abajen las montañas
de soberbia y de pereza.
Que nos muestre sus hazañas,
el Señor con su grandeza,
y se acabe la tristeza
del enfermo dondequiera.
Ven, Señor, que se te espera.

Que perezcan las extrañas
ansias duras de fiereza,
que los valles y las mañas
cedan ante la pureza
de la Gracia; y la certeza
de la vida sea primera.
Ven, Señor, que se te espera.

Oh, Presencia que no dañas,
sino infundes entereza,
nos consuelas y acompañas,
eres fuente de riqueza,
vencedora de tristeza
y de la terrible fiera.
Ven, Señor, que se te espera.

Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.

Infúndenos, pues, el gozo,
como a la Virgen María.
Que veamos el dichoso
nacimiento de aquel día,
en que el brillo majestuoso
de la estrella, tan grandioso
disipó toda quimera.
Ven, Señor, que se te espera.

El mundo menesteroso,
del Bautista aprendería,
si en lugar del mal sollozo,
acondiciona la vía,
el camino venturoso
del corazón ansioso
porque la Gracia se adhiera.
Ven, Señor, que se te espera.

Finiquítese el destrozo,
la injerencia, la osadía,
el impulso belicoso
del maligno; y la armonía
prevalezca en tono hermoso.
Que el don misericordioso
triunfe de cualquier manera.
Ven, Señor, que se te espera.

Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.

Ven, María, a nuestra casa
como hiciste con tu prima.
Tu cariño no se aplaza,
nos conforta, nos reanima.
Anticipa a toda raza
tu calor que nos abraza
para que tu Hijo nos quiera.
Ven, Señor, que se te espera.

Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.

1 comentarios:

  1. Gracias por poder dedicar un momento a hacer esta oración y así pasarla a todos nosotros
    Es algo en lo que deberíamos tomar solo un poco de mas tiempo y agradecerle todo al señor
    Linda noche
    y Felicidades :)

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