Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.
Por
doquiera cunde el frío
de
las vanas relaciones.
Hay
desdén, dolor, hastío,
diferencias,
agresiones.
Oye
nuestras oraciones
de
esperanza verdadera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Estos
tiempos de vacío,
desprovistos
de ilusiones,
son
momentos del impío,
caos,
miedo, perdiciones.
Mándanos
tus bendiciones
a
esta tierra lastimera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Cuando
todo está sombrío,
y
no existen condiciones
para
más que desvarío,
mezquindades,
ambiciones,
en
Ti tendremos opciones
de
una eterna primavera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.
Que
se abajen las montañas
de
soberbia y de pereza.
Que
nos muestre sus hazañas,
el
Señor con su grandeza,
y
se acabe la tristeza
del
enfermo dondequiera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Que
perezcan las extrañas
ansias
duras de fiereza,
que
los valles y las mañas
cedan
ante la pureza
de
la Gracia; y la certeza
de
la vida sea primera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Oh,
Presencia que no dañas,
sino
infundes entereza,
nos
consuelas y acompañas,
eres
fuente de riqueza,
vencedora
de tristeza
y
de la terrible fiera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.
Infúndenos,
pues, el gozo,
como
a la Virgen María.
Que
veamos el dichoso
nacimiento
de aquel día,
en
que el brillo majestuoso
de
la estrella, tan grandioso
disipó
toda quimera.
Ven, Señor, que
se te espera.
El
mundo menesteroso,
del
Bautista aprendería,
si
en lugar del mal sollozo,
acondiciona
la vía,
el
camino venturoso
del
corazón ansioso
porque
la Gracia se adhiera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Finiquítese
el destrozo,
la
injerencia, la osadía,
el
impulso belicoso
del
maligno; y la armonía
prevalezca
en tono hermoso.
Que
el don misericordioso
triunfe
de cualquier manera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.
Ven,
María, a nuestra casa
como
hiciste con tu prima.
Tu
cariño no se aplaza,
nos
conforta, nos reanima.
Anticipa
a toda raza
tu
calor que nos abraza
para
que tu Hijo nos quiera.
Ven, Señor, que
se te espera.
Porque el mundo necesita
que el amor nunca se muera,
Ven, Señor, que se te espera.
Gracias por poder dedicar un momento a hacer esta oración y así pasarla a todos nosotros
ResponderEliminarEs algo en lo que deberíamos tomar solo un poco de mas tiempo y agradecerle todo al señor
Linda noche
y Felicidades :)