@jhcastelano
Todo señalamiento acusador
desencadena un ciclo irrefrenable de violencia. Aun en aquellos casos en los
cuales las acusaciones pudieran representar un acto de plena justicia, pues al
señalar la necesidad del resarcimiento del daño, también se inicia el juicio y
el ciclo para ver vencido al adversario. Muchas ocasiones más bien hay víctimas
receptoras de la acusación. Toda víctima, por el hecho de serlo, es inocente. Y
no de sus propios actos, sino del linchamiento derivado de la acusación.
El ciclo de la violencia
mimética —ya lo hemos abordado someramente antes— es un proceso por el cual
Satán expulsa a Satán, como nos lo explica en sus obras René Girard. Es un
círculo vicioso, como le conocemos en nuestra circunstancia. Una espiral
repetida sin cesar. Un acusador se presenta, señala una víctima, la ofrece como
expiación, otros acusadores le siguen, sacrifican a la víctima y el remedio se
presenta ante todos por medio de una catarsis, una limpia, un ungimiento, un
motivo de salud, una aparente calma hasta la vuelta de otro ciclo igualmente
violento para repetir el esquema.
La literatura epopéyica,
mitológica, trágica, dramática y hasta cómica está llena de relatos así, de
estos procesos sacrificiales. Incluso la Biblia; con la diferencia radical de
ser en la Biblia donde esos procesos se rompen en virtud de la acción divina.
El pasaje de Susana, esposa de Joaquín, en el libro de Daniel, nos da cuenta de
ello; así como el célebre episodio de la mujer sorprendida en adulterio, a
quien Jesús libró de la lapidación y masacre.
Por allá a lo lejos vemos a un
Edipo, culpado de la peste por su crimen de incesto y de parricidio.
Despreciado y humillado, con su esposa y madre muerta y sus hijos-hermanos a
punto de otra tragedia. Su linchamiento curó la peste. A su vez, su hija
Antígona habría de padecer la muerte por tortura al desobedecer el decreto de
Creonte para quien le diese sepultura a Polinices, el traidor de Tebas. Nunca
hubo una salvación. Ni siquiera para Penteo, masacrado por las Bacantes, entre
quienes estaban su propia madre y sus hermanas, embrutecidas, extasiadas y
poseídas por esa extraña influencia de Dionisios, pues las mujeres le ofrecían
todo tipo de excesos, embrutecidas, fuera de sí, enajenadas. Nunca hubo una
ruptura del ciclo de la violencia mimética como sí lo hubo repetidamente en la
Biblia.
Para que Satán no expulse a
Satán y el ciclo se vuelva perpetuo, es necesario dar paso a la acción divina.
Para nuestro caso, es el Paso, es decir, la Pascua. Con la resurrección y el
triunfo de la Cruz, Jesús habrá de vencer de una vez por todas a Satán, al
deseo, al acusador. Así lo consigna uno de lo cánticos del Apocalipsis: «ha
sido precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y
noche, ellos le vencieron en virtud de la sangre del cordero y por el
testimonio que dieron y no amaron tanto su vida que temieran la muerte. Por
eso, estad alegres, cielos, y los que moráis en sus tiendas».
En el caso de la mujer
adúltera Jesús hace que los acusadores se vuelvan contra sí mismos,
reconociendo sus propios pecados y sintiéndose indignos de perpetrar el
homicidio público. Jesús, por su parte, ejerce la misericordia por antonomasia,
no acusar; pero sí pedir que ya no se repita el pecado. Es Jesús.
JHC

Me parece un muy buen texto, es muy realista en cuanto a lo que se refiere, específicamente al acusador, pues tiene mucha relación con la vida religiosa.
ResponderEliminar-Arantza Jimena García Romero
Es un texto que resalta nuevamente el ciclo de violencia y también a un acusador, y cómo es que se retoma a René Girard con el concepto de violencia mimética.
ResponderEliminarEs un texto de gran interés ya que también nos habla de que debemos de dar paso a la acción divina que es la Pascua ya que con la Pascua Jesús vencerá a Satán y al acusador.
-Fabiola Betsabé Anaya Andrade.
Esta lectura me parece algo un poco compleja de comprender ya que nos menciona que el acusador al acusar esta generando un ciclo de violencia, lo cual es verdaderamente cierto, sin embargo considero que es justo en ocasiones acusar para hacer justicia a pesar de la violencia. Me parece interesante dar un paso de "acción divina" para contrarrestar al mal con la resurrección y el triunfo de Jesús a través de la Pascua.
ResponderEliminar-Alexa Cano Ayón-
Es un poco complejo tratar de entender el significado de esta nueva definicion de violencia y sus partes, es cierto que la víctima es inocente y que fue simplemente inculpada.
ResponderEliminarby ENYA MENDOZA ALEJO
Es un texto que nos menciona un ciclo de violencia que realiza el acusador al acusar a alguien, para romper este ciclo debemos de estar seguros e investigara antes de acusar a alguien.
ResponderEliminarEl texto hace mención una vez mas a la violencia y es que es muy realista en cuanto a lo que se refiere, específicamente al acusador, pues tiene mucha relación con la vida religiosa.
ResponderEliminar-Belinda Salamanca Carrasco
el texto me ha gustado, ya que dices cosas muy ciertas acerca del ciclo de la violencia y la relación con la biblia.
ResponderEliminar-Aldo Ixtlapale-
es un texto que me cuesta entender un poco sin embargo algo que me llama mucho la atención es la frase satán expulsa a satán y el como se maneja es distintas circunstancias.
ResponderEliminarCAROLINA TORRES HUERTA.
Me parece un poco complejo entender el ciclo del que habla y dice cosas muy acertadas respecto a el ciclo de la violencia.
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