miércoles, 1 de enero de 2020

Ella

El primer día del año civil está consagrado solemnemente a la excelsa y bendita Madre de Dios. En parte es la feliz coincidencia del cumplimento de la octava de la Natividad. En parte también es la oportunidad única de ofrecer para ella y por ella una ofrenda que es todo el esfuerzo que podemos dar para este año nuevo.

El comienzo bajo la protección y la intercesión de la Madre de Dios es una bendición para todo fiel cristiano.

Más allá de las supersticiones con las que se lucra para emprender extraños ritos de año nuevo, un cristiano que se precie de serlo, no puede menos que sentir agradecimiento por el favor que Dios ha derramado al pueblo entero que lo sigue y que lo ha reconocido.

Es un día para disfrutar la bendición y la promesa de Dios, a través de la intercesión de la Madre de Dios. Es tiempito de rememorar su ejemplo, su silencio, su meditación y su paz.

Ninguna tarea futura planteada para este año que inicia, debe prescindir de la presencia siempre dulce y reconfortante, amén de la oración y la ternura de la Virgen María.

2 comentarios:

  1. Gracias por la oración para el año iniciado, esperaremos con las manos abierta la intercesión de la Madre de Dios, Amén.
    by ENYA MA

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  2. Espero que este año sea un año muy perfecto que todo lo que se haga como uno lo desea.
    SHARI GALILEA

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