@jhcastelano
Tanto en la literatura judía,
como en la musulmana y, desde luego, en la cristiana del ambiente medieval
suelen encontrarse referencias a los ángeles. Hoy ya no se habla tanto de
ellos. Nuestra hipermodernidad no tiene tiempo, y la ciencia no los reconoce,
como para seguir alimentando la idea de su existencia. Parece cosa de
superstición para los ojos escrutadores y ensoberbecidos de la ciencia moderna,
de la manera de ver todo enteramente desde las posibilidades exclusivas que los
sentidos nos permiten y, desde luego, lo que el mundo sensible nos ofrece. No
hay más.
Y, sin embargo, no sólo el
ejemplo de María cunde hoy entre nosotros cuando conmemoramos la anunciación
del Señor, pues concentrados en el detalle de lo que Nuestra Madre, la Virgen
María, habría de asumir en los nueve meses que corresponden al período de la
gestación del niño, Nuestro Señor Jesucristo, habría de aceptar María los
designios de Dios; así la habrá de acompañar San José y lo recordaremos otra
vez ya muy cerca de la Natividad, en el Adviento. Tratar el caso de María es
por demás interesante, extenso y de valorarse. No sólo tenemos su ejemplo,
decíamos, sino que encontramos en el pasaje de la anunciación al ente encargado
de llevar el mensaje. Es muy importante su participación. Es el Ángel Gabriel.
Estamos ante un Ángel de
acción y que tiene interacción con el mundo físico, tal como pasó con el
Arcángel Rafael en el libro de Tobías. Y lo mismo se piensa de los ángeles
custodios o los ángeles de la guarda. De donde se sigue que no todos los
ángeles como seres espirituales tienen la misma función. Para el caso de los
custodios o los de la guarda, se supone que están siempre cerca de nosotros y
que, si es el caso, intervienen para cuidarnos ante la inminencia del mal. El
problema es que no siempre les invocamos ni les tomamos en cuenta. Por ahí en
un texto de Emma Godoy escribía ella que pueden encontrarse a un brazo
extendido a la derecha de nuestro cuerpo.
Más allá de las elucubraciones
esotéricas que nos presenta la llamada “angelología”, y que ha reducido su función
a los caprichos de nuestros deseos, convirtiendo —esos sí— en elementos de la
superstición. Más allá de ello encontramos referencias a los ángeles por
pensadores y, más aún, pastores y entregados al servicio del ministerio pastoral,
como es el caso de Juan XXIII, de quien se dice que cuando tenía una diligencia
diplomática complicada que atender, rezaba a su ángel guardián que se
anticipara, que se adelantara para poder pactar con el ángel guardián de su
interlocutor, así cuando él llegara, ya no fuese difícil la conversación o la
controversia a dirimir; por ello se tenía al santo, al Papa bueno, como un
exitoso negociador, un “ablandador” de temperamentos.
Han sido varios los santos que
explican la jerarquía de los ángeles. San Gregorio, Santo Tomás de Aquino y San
Buenaventura se cuentan entre ellos. Hasta escritores seculares nos recuerdan
esa misma jerarquía. Es el caso de Régis Debray, el otrora médico que acompañó en
los 60’s al Che Guevara por Bolivia y ahora un catedrático emérito consumado en
París, en una obra suya denominada “El arcaísmo posmoderno”, donde acusa la
incoherencia o por lo menos la hipocresía del mundo actual, quien por un lado
niega la existencia de Dios y los seres sobrenaturales o todo lo concerniente a
lo divino; pero por otra exalta lo esotérico y no se deslinda del lenguaje y de
los conceptos propios de la jerarquía de los ángeles. Ahí explica a su modo la
jerarquía, la misma que proponen los santos antes aludidos.
Según la tradición cristiana,
entonces, tenemos tres categorías de ángeles, aunque no necesariamente en orden
a su importancia, sino a su función específica, de la que tampoco abundan
demasiado. Así, tenemos a los más inaccesibles para la mente humana, que son
los querubines, quienes viven exclusivamente en la contemplación y la alabanza
divina. Luego están los serafines, quienes son los guardianes de las cosas de
Dios. Luego siguen los tronos, en la misma categoría, la más alta. La siguiente
categoría, la media, es la de las dominaciones, las virtudes y las potestades.
Cada una tiene una función específica, según los santos, tales como, realizar
los milagros, repartir bienes espirituales, luchar contra las fuerzas adversas
y estar atentos a las razones del obrar divino.
En la tercera categoría están
los que tienen mayor interacción con el mundo sensible, como participar en el
gobierno de las sociedades, cumplir misiones especiales y ser los guardianes de
los fieles en la tierra.
Podríamos decir que en la
primera categoría están los ángeles de la más alta contemplación del Creador,
en la segunda están las categorías de ángeles que dan cuenta de la majestad del
Rey de Reyes, Nuestro Señor Jesucristo, por quien todo fue creado y ante quien
se dobla toda rodilla; y en la tercera categoría son los ángeles de acción, de
operación directa en los elementos del universo, lo cual corresponde a la
acción práctica del Espíritu Santo. De donde se sigue una interpretación
trinitaria, según lo descubre San Buenaventura. Y es este mismo santo quien nos
explica de qué manera actúan los ángeles en la operación y en el gobierno de
los elementos del universo. Deleitémonos:
«Se ha de observar, pues, que
este mundo, que se dice macrocosmos, entra en nuestra alma, que se dice mundo
menor, por las puertas de los cinco sentidos, a modo de aprehensión,
delectación y juicio de las cosas sensibles. La razón es manifiesta: hay,
efectivamente, en el mundo seres generadores, seres generados y seres que
gobiernan a entrambos. Generadores son los cuerpos simples, a saber: los cuerpos
celestes y los cuatro elementos. Porque, en virtud de la luz que concilia la
oposición de los elementos en los mixtos, de los elementos tienen que ser
engendrados y producidos cuantos seres se engendran y producen por la operación
de la virtud natural. Generados son los cuerpos compuestos de elementos, tales
como los minerales, los vegetales, los animales y los cuerpos humanos. Los seres
que tanto a estos como a aquellos gobiernan, son las substancias espirituales,
ora las totalmente unidas a la materia, como las almas de los brutos, ora las
que están unidas a ella, como son los espíritus celestiales, a quienes los
filósofos llamaron inteligencias y nosotros llamamos ángeles. A ellos es a quienes
compete, según los filósofos, mover los cuerpos celestes y se les atribuye, por
lo mismo, la administración del universo, dado que reciben de la primera causa,
que es Dios, la virtud influyente que transmiten, en conformidad con la obra
del gobierno que se relaciona con la consistencia natural de las cosas. Mas a
ellos se atribuye, según los teólogos, el gobierno del Universo, a las órdenes
del Dios sumo, en cuanto a las obras de la reparación, por cuya razón se llaman
espíritus servidores, enviados en favor de aquellos que deben ser los
herederos de la salud». (Itinerario de la mente a Dios, capítulo II, número
2)
Por ello conviene pedir el
favor, la acción y la intercesión de los ángeles, pues hoy uno de ellos fue el
precursor de la Buena Nueva, pues anunció a la Virgen el advenimiento del Hijo
de Dios. Con las facultades que tienen para gobernar en el universo a través de
los elementos, pueden, con la orden de Dios, ejecutar lo debido, si merecemos
la salud. Merezcámosla.
JHC

Me gustó mucho la lectura, ya que habla acerca de la salud, de nuestra salud, específicamente metiendo a Dios en ello, lo que me parece interesante y muy realista.
ResponderEliminar-Arantza Jimena García Romero
Este texto se me hizo muy importante ya que habla de los tipos de ángeles y su clasificación, yo desconocía totalmente los nombres de los ángeles y como se clasificaban de hecho nada más conocía los de la guarda, me gustó mucho el texto por todos los puntos que resalta.
ResponderEliminarFabiola Betsabé Anaya Andrade.
Me gustó el hecho de que estamos bajo el amparo y la protección del ángel de la acción y las distintas clasificaciones que usted mencionó de ellos, considero que son datos importantes.
ResponderEliminarBy ENYA MENDOZA ALEJO
En este texto nos hablo de los diferentes tipos de ángeles que hay, fue interesante porque no sabía que había diferentes clasificaciones para cada uno de los ángeles de acuerdo a la labor que realizan.
ResponderEliminarMe gusto la lectura porque habla de los tipos de ángeles y su clasificación, y fue muy interesante puesto que yo no sabia que se tenia una clasificación pata ellos y es asombroso saber que papel cumple cada uno.
ResponderEliminar-Belinda Salamanca Carrasco
El artículo me pareció interesante ya que habló acerca de los tipos de ángeles y su clasificación.
ResponderEliminarEste texto me fue de gran interés ya que comúnmente no se habla de los ángeles, me sorprendió que existen clasificaciones de ángeles, específicamente 3 y cómo es que cada uno cumple con una función en específico.
ResponderEliminar-Alexa Cano Ayón-
ME PARECIÓ MUY INTERESANTE EL TEXTO YA QUE NOS HABLA ACERCA DE LOS TIPOS DE ÁNGELES QUE EXISTE.
ResponderEliminar-ALDO IXTLAPALE