miércoles, 25 de marzo de 2020

El gobierno de los elementos del Universo

@jhcastelano



Tanto en la literatura judía, como en la musulmana y, desde luego, en la cristiana del ambiente medieval suelen encontrarse referencias a los ángeles. Hoy ya no se habla tanto de ellos. Nuestra hipermodernidad no tiene tiempo, y la ciencia no los reconoce, como para seguir alimentando la idea de su existencia. Parece cosa de superstición para los ojos escrutadores y ensoberbecidos de la ciencia moderna, de la manera de ver todo enteramente desde las posibilidades exclusivas que los sentidos nos permiten y, desde luego, lo que el mundo sensible nos ofrece. No hay más.

Y, sin embargo, no sólo el ejemplo de María cunde hoy entre nosotros cuando conmemoramos la anunciación del Señor, pues concentrados en el detalle de lo que Nuestra Madre, la Virgen María, habría de asumir en los nueve meses que corresponden al período de la gestación del niño, Nuestro Señor Jesucristo, habría de aceptar María los designios de Dios; así la habrá de acompañar San José y lo recordaremos otra vez ya muy cerca de la Natividad, en el Adviento. Tratar el caso de María es por demás interesante, extenso y de valorarse. No sólo tenemos su ejemplo, decíamos, sino que encontramos en el pasaje de la anunciación al ente encargado de llevar el mensaje. Es muy importante su participación.  Es el Ángel Gabriel.

Estamos ante un Ángel de acción y que tiene interacción con el mundo físico, tal como pasó con el Arcángel Rafael en el libro de Tobías. Y lo mismo se piensa de los ángeles custodios o los ángeles de la guarda. De donde se sigue que no todos los ángeles como seres espirituales tienen la misma función. Para el caso de los custodios o los de la guarda, se supone que están siempre cerca de nosotros y que, si es el caso, intervienen para cuidarnos ante la inminencia del mal. El problema es que no siempre les invocamos ni les tomamos en cuenta. Por ahí en un texto de Emma Godoy escribía ella que pueden encontrarse a un brazo extendido a la derecha de nuestro cuerpo.

Más allá de las elucubraciones esotéricas que nos presenta la llamada “angelología”, y que ha reducido su función a los caprichos de nuestros deseos, convirtiendo —esos sí— en elementos de la superstición. Más allá de ello encontramos referencias a los ángeles por pensadores y, más aún, pastores y entregados al servicio del ministerio pastoral, como es el caso de Juan XXIII, de quien se dice que cuando tenía una diligencia diplomática complicada que atender, rezaba a su ángel guardián que se anticipara, que se adelantara para poder pactar con el ángel guardián de su interlocutor, así cuando él llegara, ya no fuese difícil la conversación o la controversia a dirimir; por ello se tenía al santo, al Papa bueno, como un exitoso negociador, un “ablandador” de temperamentos.

Han sido varios los santos que explican la jerarquía de los ángeles. San Gregorio, Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura se cuentan entre ellos. Hasta escritores seculares nos recuerdan esa misma jerarquía. Es el caso de Régis Debray, el otrora médico que acompañó en los 60’s al Che Guevara por Bolivia y ahora un catedrático emérito consumado en París, en una obra suya denominada “El arcaísmo posmoderno”, donde acusa la incoherencia o por lo menos la hipocresía del mundo actual, quien por un lado niega la existencia de Dios y los seres sobrenaturales o todo lo concerniente a lo divino; pero por otra exalta lo esotérico y no se deslinda del lenguaje y de los conceptos propios de la jerarquía de los ángeles. Ahí explica a su modo la jerarquía, la misma que proponen los santos antes aludidos.

Según la tradición cristiana, entonces, tenemos tres categorías de ángeles, aunque no necesariamente en orden a su importancia, sino a su función específica, de la que tampoco abundan demasiado. Así, tenemos a los más inaccesibles para la mente humana, que son los querubines, quienes viven exclusivamente en la contemplación y la alabanza divina. Luego están los serafines, quienes son los guardianes de las cosas de Dios. Luego siguen los tronos, en la misma categoría, la más alta. La siguiente categoría, la media, es la de las dominaciones, las virtudes y las potestades. Cada una tiene una función específica, según los santos, tales como, realizar los milagros, repartir bienes espirituales, luchar contra las fuerzas adversas y estar atentos a las razones del obrar divino.

En la tercera categoría están los que tienen mayor interacción con el mundo sensible, como participar en el gobierno de las sociedades, cumplir misiones especiales y ser los guardianes de los fieles en la tierra.

Podríamos decir que en la primera categoría están los ángeles de la más alta contemplación del Creador, en la segunda están las categorías de ángeles que dan cuenta de la majestad del Rey de Reyes, Nuestro Señor Jesucristo, por quien todo fue creado y ante quien se dobla toda rodilla; y en la tercera categoría son los ángeles de acción, de operación directa en los elementos del universo, lo cual corresponde a la acción práctica del Espíritu Santo. De donde se sigue una interpretación trinitaria, según lo descubre San Buenaventura. Y es este mismo santo quien nos explica de qué manera actúan los ángeles en la operación y en el gobierno de los elementos del universo. Deleitémonos:

«Se ha de observar, pues, que este mundo, que se dice macrocosmos, entra en nuestra alma, que se dice mundo menor, por las puertas de los cinco sentidos, a modo de aprehensión, delectación y juicio de las cosas sensibles. La razón es manifiesta: hay, efectivamente, en el mundo seres generadores, seres generados y seres que gobiernan a entrambos. Generadores son los cuerpos simples, a saber: los cuerpos celestes y los cuatro elementos. Porque, en virtud de la luz que concilia la oposición de los elementos en los mixtos, de los elementos tienen que ser engendrados y producidos cuantos seres se engendran y producen por la operación de la virtud natural. Generados son los cuerpos compuestos de elementos, tales como los minerales, los vegetales, los animales y los cuerpos humanos. Los seres que tanto a estos como a aquellos gobiernan, son las substancias espirituales, ora las totalmente unidas a la materia, como las almas de los brutos, ora las que están unidas a ella, como son los espíritus celestiales, a quienes los filósofos llamaron inteligencias y nosotros llamamos ángeles. A ellos es a quienes compete, según los filósofos, mover los cuerpos celestes y se les atribuye, por lo mismo, la administración del universo, dado que reciben de la primera causa, que es Dios, la virtud influyente que transmiten, en conformidad con la obra del gobierno que se relaciona con la consistencia natural de las cosas. Mas a ellos se atribuye, según los teólogos, el gobierno del Universo, a las órdenes del Dios sumo, en cuanto a las obras de la reparación, por cuya razón se llaman espíritus servidores, enviados en favor de aquellos que deben ser los herederos de la salud». (Itinerario de la mente a Dios, capítulo II, número 2)

Por ello conviene pedir el favor, la acción y la intercesión de los ángeles, pues hoy uno de ellos fue el precursor de la Buena Nueva, pues anunció a la Virgen el advenimiento del Hijo de Dios. Con las facultades que tienen para gobernar en el universo a través de los elementos, pueden, con la orden de Dios, ejecutar lo debido, si merecemos la salud. Merezcámosla.

JHC

8 comentarios:

  1. Me gustó mucho la lectura, ya que habla acerca de la salud, de nuestra salud, específicamente metiendo a Dios en ello, lo que me parece interesante y muy realista.
    -Arantza Jimena García Romero

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  2. Este texto se me hizo muy importante ya que habla de los tipos de ángeles y su clasificación, yo desconocía totalmente los nombres de los ángeles y como se clasificaban de hecho nada más conocía los de la guarda, me gustó mucho el texto por todos los puntos que resalta.
    Fabiola Betsabé Anaya Andrade.

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  3. Me gustó el hecho de que estamos bajo el amparo y la protección del ángel de la acción y las distintas clasificaciones que usted mencionó de ellos, considero que son datos importantes.
    By ENYA MENDOZA ALEJO

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  4. En este texto nos hablo de los diferentes tipos de ángeles que hay, fue interesante porque no sabía que había diferentes clasificaciones para cada uno de los ángeles de acuerdo a la labor que realizan.

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  5. Me gusto la lectura porque habla de los tipos de ángeles y su clasificación, y fue muy interesante puesto que yo no sabia que se tenia una clasificación pata ellos y es asombroso saber que papel cumple cada uno.
    -Belinda Salamanca Carrasco

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  6. El artículo me pareció interesante ya que habló acerca de los tipos de ángeles y su clasificación.

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  7. Este texto me fue de gran interés ya que comúnmente no se habla de los ángeles, me sorprendió que existen clasificaciones de ángeles, específicamente 3 y cómo es que cada uno cumple con una función en específico.
    -Alexa Cano Ayón-

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  8. ME PARECIÓ MUY INTERESANTE EL TEXTO YA QUE NOS HABLA ACERCA DE LOS TIPOS DE ÁNGELES QUE EXISTE.
    -ALDO IXTLAPALE

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