@jhcastelano
No hay nadie que sea más que
Jesús para la tradición cristiana. En él se cumple el proyecto de la salvación.
Es el centro y el culmen de la historia. Ante él confluye el mundo entero,
confesionalmente o no. Nuestra cultura occidental está enmarcada en su vida,
muerte y resurrección. Tan es así que, ni siquiera los anti cristianos pueden
sustraerse de su huella; ni aunque lo nieguen o refunfuñen contra él, pues
hasta el tiempo para nuestra situación es tasado por su vida. Estamos en la era
cristiana.
Nadie cuestiona el paralelismo
en los casos del destino de Jonás y el de Jesús: ambos fueron violentados. El
uno permaneció tres días en las entrañas de la ballena para luego salir y
predicar la necesidad del arrepentimiento y la inminente acción divina para
establecer la justicia. El otro fue muerto en la cruz, tres días estuvo en las
garras de la muerte y luego la venció y con su resurrección nos dio una nueva
vida, dando cumplimiento cabal al ciclo de la salvación.
Es Jesús mismo quien se
compara con Jonás (Lc. 11, 29-32). Y lo hace para señalar que es más que aquel.
Ciertamente en el caso de Jonás (3, 1-10), habiendo proclamado la necesidad del
arrepentimiento, logró que los ninivitas se convirtieran hasta el punto de
lograr la misericordia de Dios; pero Jesús parece enojado con los de su
generación porque le piden una señal, cuando a Jonás solamente le creyeron,
cambiaron sus hábitos y se pusieron en penitencia para ser perdonados.
Nuestro mundo no tolera tan
fácilmente esa sensación de amenaza que se cierne cuando se nos presentan
textos duros como cuando Jesús regaña, profetiza y anticipa algo para su pueblo
y como extensión, para quienes nos consideramos sus seguidores. Es tan difícil
ser hoy un poco profeta sin caer en el reduccionismo del conspiracionismo o las
teorías del complot, sin ser tachado de “homo apocalipticus” o, de plano, de
resultar anacrónico, confuso o ambiguo. Y, sin embargo, siempre hace falta una
buena dosis de tensión de la cuerda, del dedo en la llaga, de ser piedra en el
zapato; pero no por el afán desmedido de ir a contracorriente, sino porque de
alguna manera el mundo sigue dando muestras de descrédito y desorientación.
No sabemos si aceptar, como
Leibniz, que vivimos en el mejor de los mundos posibles; o de reconocer, como
Jean-Luc Nancy que hoy ya no es el buen sentido la mejor de las cosas
repartidas en el mundo. Y seguimos en la búsqueda, como lo señalaba en su
momento Víctor Frankl, del sentido.
La segunda de las tentaciones
de Jesús es análogamente similar a la búsqueda de la justificación para que
Dios nos dé una señal definitiva de su poder. Así, nos da por pedirle cuentas a
Dios sobre la existencia del mal en el mundo, sobre su ausencia, sobre su falta
de empatía con nuestras debilidades, nuestras enfermedades o nuestras
carencias. Y hasta de nuestra propia indiferencia y falta de sentido para
experimentarle le hacemos responsable por no darnos su presencia, su Gracia y
su poder.
«¡Reconoced pues, oh orgullosos, qué paradoja sois
para vosotros mismos! ¡Humíllate, razón impotente! ¡Cállate, naturaleza débil,
entérate de que el hombre sobrepasa infinitamente al hombre y entérate por tu
amo de tu condición verdadera que ignoras! Escuchad a Dios.» Así dice Pascal en
uno de sus célebres Pensamientos. No sólo nos hace falta humildad para
reconocer nuestra pequeñez ante Dios, sino que a veces le pedimos esas señales
de las que Jesús se queja en el Evangelio de hoy.
Ojalá que asumamos una actitud de penitencia si es
que podemos reconocer en nosotros la necesidad de un cambio profundo en
nuestras acciones. Es el tiempo y el ritmo necesario para la preparación en el
camino de la Pascua. A ello nuestro corazón, nuestra mente y todo nuestro ser.
JHC
En audio. Opción 1:
Opción 2.

Me gusta que compare las tentaciones que vivió Jesús con la preparación de la cuaresma y de la preparación de nuestra alma.
ResponderEliminar- Belinda Salamanca Carrasco
Es una buena de hacernos recordar que el mismo Jesús tuvo tentaciones y a su manera puso sobrepasarlas, lo cual nos deja como enseñanza que nosotros también podemos hacerlo para el bien de nuestra alma y espíritu, sobre todo en este tiempo de preparación para un momento muy importante.
ResponderEliminar-Arantza Jimena García Romero
Pues fue una lectura interesante de Jesús y Jonás y conocer un poco más de estos personajes.
ResponderEliminarmuy interesante profe!!!
Karla Paulina Castañón López y Nicolás Sánchez Manente
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEs una gran lectura, ya que menciona las tentaciones que tuvo que pasar Jesus para preparar su alma, enseñándonos como es que tenemos que vivir alejados de esas tentaciones y prepararnos para la cuaresma.
ResponderEliminar-Daniel Carro R.
Jonás y Jesús a pesar de ser personas distintas, comparten de cierto modo una historia. En aquellos tiempos, como lo comenta, bastaban solo las palabras para cambiar a las personas, después ya no eran solo las palabras también querían pruebas para poder creer y se les fue dadas. Pero hoy en día aunque les digas palabras y les pruebas la gente aun siguen dudando, solo nos queda ser perseverantes y continuar fortaleciendo nuestra fe para aquellos que todavía la tienen.
ResponderEliminar---Melanie Tuxpan
Es muy interesante el ver como hace la comparación de las tentaciones de Jesús con el tiempo de cuaresma y la forma para preparar el alma.
ResponderEliminar-Aldo Ixtlapale-
En el texto se ve reflejada la importancia de Jesús en la tradición cristiana, se mencionan las tentaciones por las cuales pasó para poder preparar su alma y cómo en todo momento estuvo de pie para seguir con su camino. Lo que nos deja la lectura es una gran enseñanza y el ejemplo de Jesús para aplicarlo en nuestra vida.
ResponderEliminar-Alexa Cano-
Es una lectura muy interante, ya que explica varias cosas como la tradición cristiana, las tentaciones que pasa Jesus para preparar su cuerpo y alma, dejandonos ccomo enseñanza nuestra actual preparación para la Cuaresma
ResponderEliminar-Carolina Sánchez Castillo-
Es un texto muy importante e interesante, ya que explica las tradiciones cristianas en esta época y también nos explica acerca de las tentaciones que pasa Jesús para preparar su cuerpo y alma llamado cuaresma, eso nos deja como enseñanza la preparación que tiene que vivir y lo que nosotros tenemos que hacer en la época de Cuaresma.
ResponderEliminar-Alejandra Moreno Mendoza-
En este texto podemos ver reflejada la importancia de la tradición cristiana, también nos habla de las tentaciones que tuvo Jesús en el desierto y esto me ha dejado pensando que nosotros también hemos sufrido tentaciones pero no las hemos podido afrontar porque es más fácil caer que superarlas y no dejarnos llevar por ellas y de esta manera darnos una preparación para el tiempo que estamos viviendo ahora que es la Cuaresma.
ResponderEliminar-Fabiola Betsabé Anaya Andrade.
Este texto engloba muchas cosas, una de ellas siendo el tema de las tentaciones de Jesús y que una vez más han logrado comparar y sacarle provecho como enseñanza para la vida y el mundo en el que vivimos actualmente. by ENYA MENDOZA
ResponderEliminarCreo que es bueno de vez en cuando recordar que la razón por la que todos nos encontramos hoy viviendo acá es por el sacrificio que hizo Jesús en la cruz, de la misma manera el reconocer a Dios como nuestro único dios y nuestra salvación en tiempos futuros.
ResponderEliminar-Grecia Torres Guevara
El escrito nos muestra que en la actualidad las personas hacen responsables a Dios sobre las cosas malas que pasan, y que muchas veces se le pide una muestra de su poder divino para confiar en su palabra en vez de creer en el en los buenos y malos momentos, de la forma en el que él nos lo pide.
ResponderEliminar-Odette Solís Martínez.
Nos muestran que a pesar de las tentaciones a las que se enfrento Jesús tomo buenas decisiones, nos recuerda que el se sacrifico por nuestra salvación y aveces nosotros no comprendemos eso y muchas veces dudamos de su poder divino pidiéndole que nos muestre su poder divino
ResponderEliminarMe parece interesante el como Jesús tuvo tentaciones y a pesar de esto no cae en ellas y a través de esto nos da una enseñanza.
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