@jhcastelano
En alguna fiesta patronal de
hará no menos de veinte años acudió el entonces Vicario General de la Diócesis
de Querétaro al pueblo del que escribe, el muy ilustre Salvador Espinosa Medina
a celebrar la misa del patronazgo.
Su homilía fue memorable.
Habló de la necesidad del orden público anclado en la premisa del deber ser.
Puso entonces la analogía del ferrocarril: para que éste marche sin problemas
es absolutamente imprescindible que se mantenga sobre los rieles. Así necesita
la sociedad marchar, sobre los rieles seguros, firmes, inamovibles de la
responsabilidad del cumplimiento de la ley; pero más que la ley humana, de la
ley divina.
Toda desconexión del orden de
la “res” pública trae consigo el consecuente deterioro del grupo, de la
comunidad y de lo que es intrínsecamente de interés colectivo. Ejemplos en la
historia sobran para respaldar dicha afirmación: los romanos vieron saqueada su
ciudad por los galos hacia unos cuatrocientos años antes de Cristo y por los
Vándalos casi quinientos después de Cristo, por citar un solo ejemplo. Justo
cuando el orden procurado para su pueblo estaba en decadencia.
Si de algo pueden presumir las
comunidades pretendidamente civilizadas es de poder conformar el orden. La
novedosidad del mensaje cristiano en consonancia con el antecedente
veterotestamentario es precisamente el poder mantener un anhelo de armonía
inspirado en la ley de Dios que hoy nos presenta la primera de las lecturas
para la celebración de la Eucaristía.
El complemento de la analogía
suscrita por Jesús en el Evangelio viene a poner énfasis en la importancia del
ejercicio de las obras de misericordia. Si bien es un discurso escatológico y
un tanto espantoso, no deja de identificar la necesidad de la observancia de
dichas obras, pues cuando hacemos algo con el necesitado, algo que le ayude a
salir de su situación, algo que le reconforte o simplemente porque lo requiere,
entonces lo hacemos con Jesús y en eso consiste la recompensa, en poder merecer
su Gracia para la eternidad.
A simple vista parece sencillo
reconocer en plenitud el mensaje. Y así lo es. No requiere sesudas
interpretaciones hermenéuticas. Lo que sí amerita es mencionar cómo en nuestros
días hay una importante brecha entre el deber ser y el derecho vigente, pues no
siempre lo justo tiene que ver con lo que está asentado en la ley, pues ésta se
ha alejado ya desde hace un buen tiempo de la idea de Dios; no sólo se ha
secularizado, sino que ha cortado con toda la influencia de lo religioso y a
veces hasta del sentido común en aras de representar las ideologías de moda.
Decía el teólogo suizo
disidente de la Iglesia, el célebre Hans Küng, que el discurso promovido por la
ley de Moisés estaba redactado en clave negativa de las prohibiciones y que
haría falta una actualización del discurso en lenguaje positivo; pero sin caer
en el reduccionismo de reclamar a rajatabla los derechos, sino hacerse
consciente de que tenemos una responsabilidad mediante los deberes. Otros
pensadores, como el filósofo español José Ortega y Gasset, lo decía más crudamente: el hombre-masa es
el que reclama derechos sin darse cuenta que también tiene deberes; don Miguel
de Unamuno llamaba parásitos espirituales a quienes, habiendo recibido las
mieles de la civilización, se levantan para reclamar lo que ellos mismos no han
conseguido; y todavía José de Ingenieros era más punzante cuando insinuaba que
en tiempos de alcornocamiento los idiotas hablan y los sabios callan. En los
cuatro casos mencionados y en muchos otros partimos de la idea de la decadencia
de nuestro mundo moderno. Para Küng hace falta fincar una ética mundial para la
economía y la política.
Al fin y al cabo, por mucho
que los expertos se esfuercen, siempre llegarán a la entraña de la necesidad
del orden, tal como lo establece la ley mosaica y más aún, como lo pide Jesús
en el Evangelio de hoy. Sólo así la sociedad andará sobre rieles.
JHC
En audio. Opción 1:
Opción 2:
Me parece interesante que mencione sobre lo que asimple vista parece sencillo como reconocer en plenitud el mensaje de Dios.
ResponderEliminar- Belinda Salamanca Carrasco
Es muy interesante comprender a fondo y de una manera sencilla la plenitud que dios nos brinda.
ResponderEliminarComo cristianos tenemos que conocer más acerca de lo que es Dios de una manera objetiva y subjetiva y comprenderlo por completo.
-Arantza Jimena García Romero
es realmente interesante su blog, siga asi.
ResponderEliminarKarla Paulina y Nicolás Sánchez
Excelente lectura ya que menciona que hay que mantener un anhelo de armonía inspirado en la ley de Dios, al igual en la importancia del ejercicio de las obras de misericordia para merecer la gracia de Dios para la eternidad
ResponderEliminar-Daniela Carro R.
Esa lectura me recordó un mensaje o platica que me dio mi una persona alguna vez, me dijo "El mundo que te espera afuera es muy complicado, cuando seas grande prepárate, trabaja. Si bien lo deseas ten una familia o viaja mucho, pero sin dejar a un lado a Dios ya que si vas a la par (tus ideales, trabajos y Dios) tendrás mayor visión de la vida, tendrás claro tu camino y sabrás como actuar sin arrepentimientos"
ResponderEliminareso me recordó el tren sobre el riel.
---Melanie Tuxpan
Me resulta interesante la analogía que se emplea para dar a entender que para tener una sociedad armónica se necesita "andar sobre rieles", y de esta manera comprender a dios y los mensajes que nos da a conocer a través de los evangelios.
ResponderEliminar-Ian Vázquez Romano
Me parece un gran mensaje que necesitamos practicar en nuestra vida diaria como principio para la armonía, pues se refleja en marchar con seguridad y firmeza para cumplir la ley humana y en lo más importante la Ley divina, es la forma de vivir colectivamente en una sociedad para tener orden y encontrar el mensaje cristiano "marchando sobre los rieles"
ResponderEliminar-Alexa Cano Ayón-
Me parece muy importante ya que necesitamos hoy en día practicar en nuestra vida diaria un principio de armonía, puede reflejar el marchar con seguridad y firmeza para cumplir más que nada nuestra ley humana y lo más importante la ley divina, es la forma de vivir colectivamente en una sociedad para tener orden y encontrar el mensaje cristiano “marchando sobre los rieles”, un mensaje de unión y armonía entre nosotros.
ResponderEliminar-Alejandra Moreno Mendoza-
Es un mensaje atractivo el mensaje de "marchando sobre rieles" porque es un mensaje que manifiesta la armonía y unión entre la sociedad y tal vez el hecho de ser más empáticos y hermanos con las personas que nos rodean.
ResponderEliminar-Fabiola Betsabé Anaya Andrade.
Es verdad que en ciertos momentos nos desviamos de nuestra religión debido a diversos factores, pero creo que lo más importante es la voluntad para volver a encaminarse y ponerse otra vez sobre los rieles .
ResponderEliminar-Mónica Estefanía Barona
ES muy cierto que debemos de seguir firmes del apoyo de una buena estructura, puede ser de ley o de formación pero sobre todo debe de ser de fé. by ENYA MENDOZA
ResponderEliminarMe parece interesante el hecho que dice que para que crezcamos como sociedad hay que mantenernos sobre los rieles, pero creo que también es importante decir que para que haya un avance, de vez en cuando es necesario descarrilarse de los rieles, pero siempre sabiendo como hacer para volver a tener el control sobre los rieles.
ResponderEliminar-Grecia Torres Guevara
Te hace pensar que para que una sociedad sea civilizada y esté en armonía es necesario seguir las leyes que te marca el gobierno, pero de igual manera es de gran importancia seguir la palabra que da Dios sobre lo que es moralmente correcto.
ResponderEliminarOdette Solís Martínez.
El titulo va muy acorde a la lectura, nos dice que tenemos que seguir las leyes que la sociedad y gobiernos imponen pero también es muy importante seguir las leyes de Dios.
ResponderEliminarCAROLINA TORRES HUERTA.
Nos dice acerca de lo que involucra una sociedad civilizada el seguir leyes que nos impone nuestro gobierno y sobre todo el seguir las leyes que Dios nos impone.
ResponderEliminarAldo Ixtlapale
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