@jhcastelano
Fue al Padre Ramón García
Reynoso, a quien le escuché decir que el Padrenuestro no es una simple oración
ni un rezo mecánico, sino un proyecto de vida, de tal manera que no se enuncia
solamente, sino que se medita, se disfruta y se despliega desde nuestro ser
para clamar y unirnos a Dios mientras aspiramos sea hecho realidad. Quizá por
eso pide Jesús a sus discípulos no usar tantas palabras cuando hicieren
oración, como hacen los extranjeros, quienes hablan mucho; pero no dicen nada.
Simone Weil decía que no por
mucho saltar se llega al cielo. Es otra manera de decir que no el que se llena
la boca para decir “Santo, Santo” se está ganando la gloria.
La palabra creadora de Dios no
salió para volver infértil, como lo dice Isaías (55, 10-11), sino para dar su
fruto. Y su fruto es la más plena, límpida y verdadera justicia. Por lo demás,
esa justicia viene a cumplirse si se da o se favorece cada una de las
peticiones del Padre Nuestro, oración, pues, por excelencia. De donde se deduce
también que la sola oración no es suficiente para hacer patente el Reino de
Dios, sino que hace falta la caridad.
Si de virtudes hablamos, no
olvidemos que en la base están las llamadas “teologales”, la fe, la esperanza y
la caridad. Una de ellas podemos verla desplegada en el mundo porque es
visible, es decir, la caridad. La fe del vecino no puedo verla, la esperanza,
tampoco; pero la caridad, sí. Y más podríamos agregar si decimos que las
virtudes cardinales son visibles porque la caridad lo permite; así, la
templanza y la prudencia pueden notarse, aunque no con tanta vehemencia como la
fortaleza, ni con tanta belleza, como la justicia. Tal vez por eso hay un salmo
que dice que “el justo florecerá como la palma de la primavera”.
Tanto la templanza como la
prudencia, si bien tienen una dimensión de interacción con los demás, pues el
control de los deseos puede llegar a pasar por el deseo de otra persona o
anhelos que involucren a otros más; así como la prudencia, que se nota en referencia
a otras personas, no llegan al mismo plano de interacción que la justicia, pues
ésta es por antonomasia la virtud que se despliega para el bien de la
colectividad.
Benedicto XVI, en su primer
volumen publicado sobre Jesús de Nazaret, llama la atención para señalarnos que
el Padre Nuestro está enunciado precisamente en la primera persona del plural,
es decir, en el nosotros. Las peticiones allí emitidas solicitan algo para la
comunidad propia. Por ello es que la oración del Señor es un proyecto de vida
con la justicia o en la justicia. Él mismo ofrece una glosa lo suficientemente
erudita como para adentrarse en el estudio y la comprensión.
Simone Weil, por su parte, en “A
la espera de Dios” ofrece también una glosa; pero centrada un poco más en la
experiencia del alma y su contacto con Dios. En ambos ejemplos que citamos
aquí, debemos asentar que el proyecto de vida contenido en la oración perfecta
conlleva para todos la misión de la justicia en comunión con la piedad, la
clemencia, el patriotismo, la lealtad, la honestidad, la misericordia, la
sinceridad, la tolerancia, la amistad, la hospitalidad, la generosidad, la
bondad, la comprensión, la sociabilidad, la liberalidad y la compasión. Así que
la tarea no deja de ser apremiante para todo fiel cristiano.
JHC
Opción 2
En audio. Opción 1:

El texto hace mención sobre las cosas o algunas acciones que son tomadas como importantes para la gloria de Dios, en cuanto a eso elabora una reflexión tanto filosófica como religiosa.
ResponderEliminar- Belinda Salamanca Carrasco
Esta lectura deja un gran mensaje sobre Dios de una manera muy digerible, pues abarca muchos aspectos que como católicos debemos tomar en cuenta para celebrar y recibir de una mejor manera el tiempo en que recordamos a Jesús de una manera realista y seria.
ResponderEliminar-Arantza Jimena García Romero
Muy interesante la lectura, lo felicito profesor.
ResponderEliminarKarla Paulina Castañón López y Nicolás Sánchez Manente
Gran lectura ya que nos dice que el orar no es solo una forma mecánica sino un proyecto de vida que conlleva para todos la misión de la justicia junto con la piedad, lealtad, honestidad,etc.
ResponderEliminar-Daniela Carro R.
A veces como personas al escuchar una oración la realizamos de forma inconsciente, y sinceramente lo he hecho, a tal grado de no pensar sobre el mensaje que nos emitía la oración del padre nuestro. y no solo de esas oraciones, supongo que existirán más iguales a esta y con la misma finalidad, solo que aun no las analizamos correctamente. Muchas gracias por el dato Pofe.
ResponderEliminar---Melanie Tuxpan
la lectura transmite el mensaje de que el orar no debe ser mecánico si no un proyecto de vida y a conciencia
ResponderEliminar-Ian Vázquez Romano
Muy buena lectura, nos hace darnos cuenta de que en ocasiones hacemos las cosas que nos dicen en oración a Dios sólo por hacerlas. Un ejemplo de ello es el Padre Nuestro, el cual actualmente se realiza como algo mecánico inconscientemente y no como una oración; de lo cual me he dado cuenta al observar a las personas que lo realizan y no ser perteneciente de quién lo reza, ya que me he percatado que lo hacen sin meditarlo.
ResponderEliminar-Alexa Cano Ayón-
Este texto me hizo reflexionar ya que me hizo darme cuenta que no ocasiones hacemos las cosas de la oración más que nada solamente por una obligación y no lo hacemos por amor a Dios, un ejemplo que se le puede dar es el Padre Nuestro que hacemos cada día en la escuela y la verdad es que siento que no lo meditamos como debería de ser, así que hay que meditar bien la oración y pensar más que nada que la oración es una conexión que tenemos día día con Dios y nos ayuda a crecer como personas.
ResponderEliminar-Alejandra Moreno Mendoza-
Este texto nos refleja la importancia de la oración y de alguna manera me hizo reflexionar como es que le hemos dado un mal uso y sin permitir que cumpla la función que tiene asignada porque la oración no solo es pedirle a Dios lo que deseamos en cambio también es agradecer lo que tenemos, y ponernos en comunicación con él.
ResponderEliminar-Fabiola Betsabé Anaya Andrade.
Lo que nos dice el texto es cierto ya que actualmente los actos para Dios lo hacemos por obligación o costumbre.
ResponderEliminarConsidero que lo que realmente cuanta son los actos que hacemos de corazón, en lo personal prefiero ir una solo una vez a misa pero que sea de corazón y no ir todos los domingos de mala gana o por obligación.
-Mónica Estefanía Barona
Nos deja saber las distintas cosas que debemos de tener en cuenta para cumplir nuestro papel como buenos creyentes y el que tengamos que hacer todo con intención.
ResponderEliminarby ENYA MENDOZA
Es interesante puesto que nos dice que para hacer oración no debemos simplemente repetir lo que nos dicen, sino en verdad meditarla y reconocerla para hacer de ella que valga la pena, de la misma forma creo que es muy correcto cuando menciona acerca de que lo que nos va a hacer llegar a la gloria del señor no es que nos la hayamos pasado toda nuestra vida rezando, sino que en verdad hayas vivido con misericordia y justicia, siempre siguiendo el ejemplo de Dios.
ResponderEliminar-Grecia Torres Guevara
El texto te pone a reflexionar de que para ser buen cristiano y poder estar en la gracia de Dios no basta con recitar tantas oraciones, es necesario cambiar nuestra forma de vida en la que seamos buenos y justos con los que nos rodean y de esta forma podremos llegar a trabajar mejor la fe que tenemos.
ResponderEliminarOdette Solís Martínez.
Siento que nos da como conejos para ser mejores cristianos y la importancia que hay que darle.
ResponderEliminarCAROLINA TORRES HUERTA.
Nos habla acerca de seguir el papales para ser buenos cristianos.
ResponderEliminar-Aldo Ixtlapale