martes, 17 de marzo de 2020

Para que también yo vaya hacia ti

@jhcastelano



No ha sido grato recibir la noticia de la suspensión de la celebración eucarística. La Conferencia del Episcopado Mexicano ha dado ayer, 16 de marzo, el boletín donde lo explica. Las circunstancias de la amenaza de la propagación del virus no dejan mucho espacio para el trato interpersonal o de cercanía con las demás personas. Ya otras instituciones han hecho lo mismo, en sintonía y concordancia con los gobiernos de muchos países.

Las diócesis locales están haciendo lo propio. La situación es muy severa y hasta cierto punto desfavorable para la práctica de la fe. Se ha reducido la posibilidad de la devoción.

No tiene que pasar, empero, lo que en la antigüedad le acontecía al pueblo de Dios, cuando veían
amenazada la alianza que tenían con Él. No tendríamos por qué clamar diciendo como Azarías, en nombre de los deportados a Babilonia (Dn. 3, 25ss):

«Por el honor de tu nombre,
no nos desampares para siempre,
no rompas tu alianza,
no apartes de nosotros tu misericordia.
Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo;
por Israel, tu consagrado;
a quienes prometiste multiplicar su descendencia
como las estrellas del cielo,
como la arena de las playas marinas.»

Un clamor tan sentido y lleno de angustia. Un canto de súplica muy bien expresado. Un memorial de la alianza con los patriarcas y una apelación al honor. Cuando acepta y denuncia que en esos momentos de zozobra no tienen «ni príncipes, ni profetas, ni jefes, ni holocausto, ni sacrificios, ni ofrendas, ni incienso, ni un sitio donde ofrecerte primicias para alcanzar misericordia», no podemos dejar de pensar en la dificultad y la contingencia de salud en la que estamos y en cómo a los espíritus menesterosos de Dios nos puede doler la incertidumbre y la amenaza que se cierne, sobre todo porque ahora tampoco parece haber lugar para la celebración en común y en muchas ocasiones parece haber también un hueco o vacío de parte de las autoridades, cuando no toman a tiempo las decisiones importantes o cuando la vida del interés colectivo se lleva por caminos de perdición.

También por eso el salmo 24 acaso sea un complemento a esta oración de Azarías. La imploración de la enseñanza de Dios para conocer sus designios y sus caminos es o debería ser la pretensión del cristiano. El tiempo y la oportunidad para ello se están dando ahora que se recomienda no salir para evitar cualquier riesgo de contagio. No faltarán quienes temerariamente desafíen las condiciones de riesgo; pero aun con todo y su necedad y que puedan librarse del contagio, no deberían moverse de manera inconsecuente o indolente frente al miedo o el riesgo de los demás. Por eso es importante.

Cuando Jesús explica que hay que perdonar hasta setenta veces siete, a la pregunta de Pedro (Mt. 18, 21 – 35), agrega el relato del rey que ajusta cuentas con sus siervos y cómo uno de ellos no repite la misericordia del rey, sino que tiraniza de alguna manera, falta al perdón con el otro. No fue capaz de ser misericordioso como con él sí lo fueron, faltando así a la más elemental justicia. De este pasaje, aunque tomado de la fuente de Lucas, San Agustín expone una hermosa idea respecto de cómo entender la necesidad de perdonar a los demás y es ésta: que, así como nosotros podremos perdonar a quienes nos hacen algún mal, también Dios estará presto para venir a nosotros. Es decir, que, si acudimos a Dios entregando buenas cuentas de nuestro perdón a los otros, si “vamos” hacia Él de esa manera, entonces Él mismo viene hacia nosotros, como si nos lo dijera: “perdona para que, así como llegas ante mí habiendo perdonado, así yo acudiré, para que yo también vaya hacia ti”.

Ante esta pandemia y la cuarentena obligada nos queda no sólo la oración y el cuidado que nos es debido, sino aprender a perdonar, a ejercer la misericordia con los demás para que así Dios venga hacia nosotros y, desde luego, aspirar a la sanación.

JHC

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12 comentarios:

  1. Creo que en estos tiempos es de vital importancia atender lo que las autoridades nos dicen acerca de quedarse en casa para evitar la propagación del virus, de la misma forma creo que el hecho de que se hayan cancelado las actividades parroquiales no nos debería impedir el seguir en contacto con Dios, entonces debemos rezar de manera consciente y saber que nos enfrentamos a un gran peligro si no atendemos a lo que nos piden y este virus se propaga.
    -Grecia Torres Guevara

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  2. Pienso que la suspensión masiva de actividades ha traído consigo muchísimas consecuencias, en especial al hacer caso a la cancelación de eucaristías. Es bueno resaltar que sería adecuado mantenernos en contacto con Dios a pesar de que no sea de una manera física, pero esto nos ayudará a combatir a este virus que nos está moviendo por completo el mudno y por ende nuestras vidas en general.
    -Arantza Jimena García Romero

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  3. Mi opinión acerca de esto es que me parece que las medidas que nos indican las debemos acatar con debida responsabilidad,ya que finalmente es para un bien en común con la sociedad, claro, cabe destacar que a pesar de las circunstancias debemos estar en contacto con Dios.
    Jovana Ixtlapale de Jesús.

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  4. Considero que el mensaje de las autoridades es importante ya que intentan salvaguardar la seguridad de cada individuo, y ya depende el él si seguir las indicaciones o no. El hecho de estar pensando a cada rato sobre este virus podría generar en un cierto punto un miedo a salir o un miedo a convivir.
    Si estamos en contacto con Dios ya sea orando o platicando con el, nos sentiremos más relajados y más seguros.
    ---Melanie Tuxpan

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  5. Debemos de acatar las medidas de seguridad que nos dan las autoridades, pero no debemos dejar de lado el estar en constante oración o platica con Dios.

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  6. Es necesario que seamos responsables al momento de seguir las indicaciones de salud que nos da el gobierno, y ser conscientes de que si no las seguimos podemos ser un riesgo a nosotros y las personas que nos rodean. Estar en cuarentena es un buen momento para establecer una mejor relación con Dios y con tus familiares.
    -Odette Solís Martínez

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  7. Considero que hay que tomar con seriedad el tema de quedarnos en casa y tomar todas las medidas que se ofrecen, no solo para cuidarte a ti si no para respetar a los alrededores y no poner esto como excusa para dejar fuera a Dios, al contrario, hay que estar cerca de el más que nunca.
    by ENYA MENDOZA ALEJO

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  8. Pienso que debemos de seguir las indicaciones de quedarnos en casa porque de esta manera nos podemos cuidar y también cuidar a otros,también creo que debemos despertar y tomarnos las cosas con seriedad ya que lo que estamos viviendo es algo alarmante. Lo que podemos hacer es encomendarnos a Dios para que esto acabe pronto y que ayude a las personas afectadas.
    Fabiola Betsabé Anaya Andrade.

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  9. Me parece que las medidas que nos indican las debemos acatar con debida responsabilidad, ya que finalmente es para un bien en común con la sociedad.
    -Belinda Salamanca Carrasco

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  10. Es muy importante atender y obedecer las indicaciones que se nos dan de quedarnos en casa y seguir una estructura, ya que no solo debemos de pensar en nosotros mismos, sino también en los que nos rodean. Muchas veces lo tomamos a la ligera pero no sabemos las consecuencias que esto podría traer, así que es un tema de seriedad en donde debemos de colaborar. A pesar de que se suspende la celebración eucarística debemos de saber que no hay que alejarnos de Dios, nos queda no sólo la oración, sino también aprender a perdonar, ejercer la misericordia para que de este modo Dios venga a nosotros y poder llegar a él.

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  11. Es muy importante el ser responsables y quedarnos en casa ya que es un bien común y estar en contacto con Dios.
    -Aldo Ixtlapale

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  12. Me parece que las medidas que toma el Estado actualmente son acordes a la problemática que estamos viviendo y que si tenemos fé en Dios y lo tenemos presente en este tiempo,estaremos bien y más tranquilos respecto a esta situación.

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